TOC. Síntomas y Tipos

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Sufrir TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) puede implicar un gran deterioro de nuestra vida y de la relación con los demás. Los pensamientos obsesivos y recurrentes que invaden la mente de una persona que sufre TOC le conducen a conductas repetitivas – por extrañas que éstas puedan parecer- con el único objetivo de aliviar toda la ansiedad que la misma obsesión les provoca. No sucumbir a los rituales de repetición, acumulación, higiene, contabilización u otros (compulsiones), implica para la persona sufrir una gran angustia. No obstante, acabar sucumbiendo a estos rituales aliviará la ansiedad que siente la persona a la vez que destapa la culpa por tener este tipo de comportamientos imposibles de controlar.

En artículos anteriores os he ido hablando de la ansiedad, la hipocondría o la agorafobia, pero ¿qué sucede cuando detrás de ellas existen pensamientos obsesivos que limitan tremendamente nuestra vida? Quédate 5 minutos conmigo para descubrirlo y ayudarte a entender qué hay debajo de todos estos pensamientos obsesivos.

LOS PENSAMIENTOS OBSESIVOS Y RECURRENTES

Invaden la mente de la persona que sufre TOC y le conducen a conductas repetitivas con el único objetivo de aliviar toda la ansiedad que la misma obsesión les provoca.

¿Qué es el Trastorno Obsesivo-Compulsivo?

Sabemos que el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) se caracteriza por 3 componentes básicos:

  • La persona que padece TOC experimenta pensamientos involuntarios, irracionales y repetitivos que llamamos obsesiones (1).

  • Estas obsesiones generan mucha ansiedad, angustia y miedo en la persona y por ello se ve “obligada” a realizar acciones compulsivas (2) en el intento de aliviar esas sensaciones desagradables provocadas por la obsesión.

  • Este circuito de obsesión – compulsión requiere mucho tiempo diario (3) y dificulta significativamente el día a día de la persona.

Respecto a las obsesiones, la persona siente que este pensamiento es “ajeno”, que no le pertenece y, por tanto, no encaja con el tipo de pensamientos que esperaría tener. Lo siente fuera de control, aunque, al mismo tiempo, la persona sabe que esta obsesión es producto de su mente.

Ejemplo Obsesión:

“¿Habré cerrado bien la puerta de casa? ¿Y si no lo compruebo y entra alguien robándomelo todo? Mejor lo compruebo otra vez” (todo esto acompañado de una gran angustia e inseguridad de no poder recordar si se cerró o no la puerta).

Por lo que se refiere a las compulsiones, son comportamientos o actos mentales de carácter repetitivo y su único propósito es aliviar la ansiedad o el malestar que la persona siente al pensar en su obsesión. La persona también se puede sentir impulsada a realizar estar compulsión por la creencia de que así podrá prevenir algún acontecimiento o situación negativa.

Ejemplo Compulsión:

Repetir la acción de comprobar la puerta más de 2 veces sin poder recordar o estar seguro sí la cerró o no correctamente. O tener que hacerlo un número de ocasiones determinado (por ejemplo 3 veces seguidas) a modo de “superstición”.

Es importante que entendamos que es precisamente el contenido de la obsesión (pensamiento recurrente que angustia a la persona) y la dificultad de gestionarla la que provoca todo un ritual (muchas veces inconsciente en la persona) que no solo genera malestar y ansiedad en la persona, sino que merma tremendamente su autoestima y la seguridad que siente en sí misma para enfrentar las diferentes problemáticas de la vida.

Las obsesiones y nuestro sistema de valores

Existen diferentes tipos de TOC pero debemos tener en cuenta que la persona se decantará por uno u otro en función del contenido de la obsesión y de acuerdo con la importancia que el tema tenga en su vida, es decir, en función de su escala de valores.

De tal manera que, la obsesión aparece en forma de pensamiento intrusivo como, por ejemplo: “si toco ese pomo puedo contaminarme y contagiarlo a mi hijo”. En este caso, el valor “del cuidado a los demás y la protección” coge un protagonismo esencial en la persona seguramente vinculado a su sistema de creencias fundamentadas en sus vivencias pasadas.

A raíz de este pensamiento, la persona siente que hay un peligro inminente que no puede controlar y, por tanto, empieza a desarrollar acciones con el objetivo de “neutralizar” dicho peligro: ponerse guantes, no tocar ciertos sitios, desinfectarse continuamente, etc. Es decir, la persona llevará a cabo aquellas acciones que NEUTRALICEN mejor el peligro a través de conductas de seguridad, rituales compulsivos, evitación o respuestas de supresión.

TIPOS DE TOC

Pueden variar en función del contenido de la obsesión y de acuerdo con la importancia que el tema tenga en su vida, es decir, en función de su escala de valores.

Tipos de TOC (trastorno obsesivo-compulsivo)

Existen diferentes tipos de TOC, pero aquí vamos a detallar los más comunes:

  • Contaminación. Se trata de un tipo que puede hacer referencia a la obsesión por la limpieza o por la higiene personal. En estos casos, las personas que lo padecen piensan que ellas o su entorno está contaminado (obsesión) y se limpian o limpian constantemente (compulsión) para eliminar la suciedad.

  • Repetición. Piensan que si no hacen determinado número de cosas algo malo pasará. Por ejemplo, piensan que si no dicen 3 veces la palabra “cielo” le pasará algo malo a un familiar cercano (obsesión), por lo tanto, repiten la palabra (compulsión) para que algo malo no ocurra.

  • Acumulación. Guardan muchos objetos como periódicos, envases, etc. porque tienen miedo de tirar algo que les puede servir o es importante. Por ejemplo, una persona tiene miedo de tirar algo importante (obsesión) y, por lo tanto, guarda todos los periódicos (compulsión). Es importante diferenciar este trastorno (trastorno por acumulación) del síndrome de Diógenes. En este último se acumula basura mientras que en el trastorno por acumulación lo que se acumula no es necesariamente basura.

  • Verificación. Estas personas tienen que comprobar todo el rato que han hecho las cosas bien porque sino piensan que algo malo pasará. Por ejemplo, piensan que si no cierran la llave del gas habrá una explosión (obsesión) por lo tanto, comprueban constantemente que han cerrado la llave del gas (compulsión).

  • Orden. Utilizan reglas y pautas para ordenar todo lo que tienen porque sino piensan que pasará algo malo. Por ejemplo, una persona piensa que si los lápices no están ordenados de mayor a menor le pasará algo malo (obsesión), por lo tanto, los ordena (compulsión).

  • Fobia de impulso. Miedo a hacerse daño o a hacer daño a alguien. Por ejemplo, una persona piensa que puede abandonar a su hijo (obsesión), por lo tanto, evita ir sola a cualquier sitio (compulsión).

Estos son los más comunes, pero también pueden existir TOC de tipo: religioso, pensamiento mágico, perfeccionista, hipocondríaco, preguntadores, agresivos, etc.

Pide ayuda si crees estar sufriendo un TOC.

Recuerda que tu salud mental es primordial para vivir una vida plena y equilibrada.

 

Si crees que puedes estar sufriendo un TOC desde hace tiempo, no dudes en consultar con nosotros. Cualquier desajuste emocional o malestar mental genera un gran sufrimiento a la persona que la padece, llegando a sentir que pierde el control sobre su mente y cuerpo. Acudir a terapia te ayudará a entender y manejar tu dificultad con mayor facilidad. ¡Contáctanos!

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Acerca del Autor:

¡Hola! Soy Carolina Blanco, Psicóloga Clínica y Sanitaria, formadora y supervisora clínica. Gracias a mi experiencia y mi formación me he especializado en el Tratamiento de la Ansiedad, el Trauma y el Apego para ayudar a las personas a superar sus dificultades emocionales y ayudarles a recuperar la confianza en sí mismas en menos de 20 sesiones y a través de mi MÉTODO CRECER.

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