CLAVES PARA SUPERAR EL MIEDO 2: ¡Cambia tus Pensamientos!

Superar el Miedo

Tus Pensamientos y el Miedo

El miedo no es un enemigo. En el artículo anterior (Claves para superar el Miedo 1: ¡Compréndelo!) vimos lo importante que era comprender nuestro miedo como primer paso para poder superarlo. Entender que el miedo es un mecanismo de supervivencia que se activa con el objetivo de protegernos es clave para empezar a comprender lo que nos sucede cuando sufrimos Ansiedad.

Por este motivo, es clave conocer este mecanismo de activación para poder Superar el Miedo y la Ansiedad.

¿Cómo se activa nuestro miedo? Sé que piensas que es automático, que de repente te embarga y te paraliza y que no tienes ningún control sobre él. Pero tengo que decirte que esto es totalmente falso. Ninguna emoción es espontánea, toda emoción surge porqué en la mente “aparece” un pensamiento que la provoca. Normalmente te asustas ya que no eres consciente de que estás pensando en algo y por tanto no lo puedes controlar. En segundo término, puede que sí seas consciente del pensamiento que te provoca miedo, pero no sabes cómo cambiarlo o dejar de pensar en ello.

Por tanto, la segunda clave para superar el miedo consistiría en tener la capacidad de cambiar nuestros pensamientos negativos por otros más positivos que logren calmarnos en vez de asustarnos. Para ello hablaremos primero de cómo se forman estos pensamientos negativos en nuestra mente.

Las Creencias Limitantes

Una Creencia es un pensamiento “arraigado” en nuestra mente. Algo en lo que “creemos” y que consideramos cierto o verdadero. Nuestros pensamientos y miedos están totalmente vinculados a estas creencias.

A lo largo de nuestro crecimiento nos vemos influenciados por nuestro entorno, nuestra cultura, nuestra familia y amigos. A través de estas influencias nuestra mente va generando creencias sobre las cosas que nos suceden y la manera en que interpretamos la vida.

Pongamos un ejemplo de creencia: “Si quiero que las cosas me salgan bien tengo que esforzarme mucho”. En ningún sitio podremos ver escrito o dicho que esto sea “verdad” o “cierto” pero es una creencia que la mayoría de las personas podría compartir. En este caso, quizás no es una creencia que nos pueda limitar, pero la cuestión es que nosotros lo valoramos como verdadero, como que es así SÍ o SÍ. No reflexionamos sobre ello ni nos cuestionamos su veracidad. Si creemos en esta afirmación actuamos en función de ella. Es decir, abordaré cada objetivo con esfuerzo porqué creo que solo así conseguiré lo que quiero o ni siquiera lo intentaré porqué creo que el esfuerzo que tengo que hacer no me compensa.

Ahora pongamos otro ejemplo de creencia: “Mi pareja me va a dejar porqué soy rara e insegura”. Ahora intentemos hacer una predicción de cómo se puede sentir una persona que tiene esta creencia. Seguramente sienta miedo ante situaciones nuevas o con personas que no conoce, puede mostrarse extremadamente celosa con su pareja, puede sentirse muy nerviosa cuando sabe que tiene que ir a trabajar, etc. Es decir, su creencia le está limitando y le está impidiendo poder sentirse bien y hacer aquello que realmente le gustaría hacer.

Las creencias limitantes se suelen formar entre la infancia y la adolescencia y tienen que ver con nuestras vivencias pasadas. No somos conscientes de ellas porqué llevan con nosotros toda la vida. Estas creencias limitantes son las responsables de nuestros pensamientos negativos. Atendiendo al ejemplo anterior, una persona que cree que es insegura tendrá determinados pensamientos a la hora de enfrentar situaciones nuevas como, por ejemplo: “me va a dejar”, “está pasando de mí”, “yo no valgo suficiente”, “seguro que le gusta más otra chica”, “me mira así porqué soy rara”, etc.

Es decir, las creencias limitantes configuran la base de nuestros pensamientos negativos y son estos pensamientos los que limitan nuestra vida provocándonos miedo y ansiedad ante situaciones que queremos enfrentar.

Cambia tus Pensamientos y cambiarán tus Miedos

Si puedes cambiar tus pensamientos, entonces podrás cambiar tus miedos y con ello tu vida. Ahora pensarás que esto está muy bien, pero ¿cómo cambio la manera de pensar? Pues con una guía, esfuerzo y constancia.

En terapia utilizo el Cambio de Creencias, una técnica muy efectiva para ayudar a las personas a salir de creencias que las limitan enormemente. Voy a poner el ejemplo de un caso real (he modificado el nombre y algunos detalles para proteger su identidad y su relato):

Marta es una persona que acude a consulta con mucha Ansiedad ante las relaciones sociales. Dicha Ansiedad se fundamenta en su vivencia familiar y en episodios de Bullying que vivió durante la secundaria. Sufre desde hace 10 años. Por este motivo vive su relación de pareja con tremenda angustia y pensamientos obsesivos. Trabajando con ella detectamos su principal creencia limitante: “Me van a dejar porqué soy rara”.  Decidimos trabajar esta creencia para poder cambiar su manera de vivir esta situación:

NOTA 1: Si vas a realizar este ejercicio no olvides COGER PAPEL Y BOLÍGRAFO. De cabeza no servirá, es importante que aprendas a trabajar por escrito.

PRIMERA PARTE: Análisis de la Creencia Limitante

Una vez analizada esta manera de pensar vamos a hacer el proceso empezando por el final… ¿CUÁL ES EL RESULTADO QUE TÚ QUIERES?

SEGUNDA PARTE: Cambio a una Creencia Potenciadora

Y aquí está la magia… una creencia limitante se convierte en una creencia potenciadora que nos permite afrontar la vida desde un punto de vista ¡saludable!

Tu manera de pensar no va a cambiar de un día para otro, pero si empiezas hoy e insistes en ello te aseguro que es posible. Seguro que, si te apuntas al gimnasio no esperas que por hacer ejercicio un día, al día siguiente tengas las abdominales de tus sueños ¿verdad? Pues el bienestar emocional y mental funciona igual: ¡CON ESFUERZO Y CONSTANCIA!

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