CLAVES PARA SUPERAR EL MIEDO 3: ¡Afróntalo!

Superar el miedo 3

Afrontar el Miedo

Miedo evitado, Miedo incrementado. Afrontar el miedo implica dejar de evitarlo.

En los artículos anteriores pudimos aprender la importancia de comprender nuestro miedo y el poder de cambiar nuestras creencias limitantes. En este artículo aprenderemos la importancia de afrontar el miedo y aquellas situaciones que nos angustian mirando al miedo directamente a la cara.

Cuando sentimos miedo se activan en nuestro cerebro mecanismos de defensa que intentan protegernos. Uno de los mecanismos más poderosos que tenemos para nuestra supervivencia es la HUÍDA. Es un mecanismo biológico que se activa automáticamente cuando nuestra mente percibe peligro. Como ya comentamos en el primer artículo (Claves para superar el miedo 1: ¡Compréndelo!), el problema es que nuestra mente puede confundir un Tigre que nos ataca con una sombra en la pared.

Este mecanismo de HUÍDA se convierte en EVITACIÓN en aquellas personas que sufren Ansiedad y/o Fobia. En estos casos, la persona evita a toda costa exponerse a aquello que le da miedo. La evitación promueve un alivio prácticamente inmediato de los síntomas pues nos alejamos de la situación temida. Pero, no nos paramos a pensar en nuestra reacción y deducimos, equivocadamente, que es así como podemos gestionar el miedo y la Ansiedad. Lejos de la realidad, pues esta reacción provoca:

  • Culpabilidad y baja autoestima por no sentirnos capaces de enfrentar la situación.
  • Un incremento del miedo pues a cada intento fallido de enfrentarlo corroboramos nuestra creencia de que no podemos soportarlo y, por tanto, que tenemos razón en tener miedo ante esa situación.
  • Nuestro miedo cada vez se expande más. Si al principio solo nos afectaba en cierto ámbito (por ejemplo, un ascensor), luego empieza también a afectarnos en otras situaciones sean o no parecidas a la de estar en un ascensor. Como, por ejemplo, transportes públicos, lugares desconocidos, aglomeraciones de gente, etc.

Un Caso Real

Vamos a utilizar un ejemplo de caso para entender mejor como nos afecta este mecanismo de evitación (se han modificado los datos personales y algunos detalles del paciente para preservar su privacidad):

Pedro asiste a consulta movido por las limitaciones que sufre en su vida por imposibilidad de afrontar el miedo en espacios cerrados. Esto le impide coger ascensores, transportes públicos y sufre enormemente cada vez que coge un avión (imprescindible en su trabajo).

FRAGMENTO DE LA SESIÓN CON PEDRO:

– Así Pedro, ¿qué sucede cuando debes subir en ascensor?

– Pues si me digo que tengo que cogerlo empiezo a padecer mucho calor, me falta el aire para respirar y siento una enorme presión en el pecho. Al ver que no puedo soportar la situación decido que otro día me atreveré, que tampoco es para tanto subir tres pisos y que incluso me irá bien para la salud.

– Entonces, ¿sientes alivio al tomar la decisión de no enfrentarte a dicha situación?

– Uf, ¡sí mucho!. En ese momento empiezan a aliviarse mis síntomas y puedo actuar de forma normal.

– ¿Qué significa actuar de forma normal?

– Bueno, es que cuando esto me sucede me da mucha vergüenza que las demás personas se den cuenta y vean que me pongo así por esta tontería. Así que voy por las escaleras y me ahorro el bochorno.

– Es decir, ¿lo peor es la vergüenza de que otros sepan que estás teniendo un ataque de Ansiedad?

– Bueno, no es lo peor pero también me preocupa. Pensarán que soy estúpido o un miedoso.

– ¿Cómo te sientes pasado un rato? ¿Sigues estando mejor?

– No. La verdad es que al cabo de un rato no tengo síntomas pero me siento mal conmigo mismo y triste. Pienso que nunca lo podré superar y me empiezo a preocupar por cualquier cosa.

– ¿A qué te refieres con eso de que te preocupas por cualquier cosa?

– Pues empiezo a pensar en si sabré exponer mi reunión bien, si realmente se me da bien alguna cosa, si podré tener pareja algún día, no se… cosas así. Me desmoralizo un poco la verdad.

Aquí podemos observar como la evitación del miedo ha generado mayores inseguridades en Pedro. Ya no solo se cuestiona su capacidad para subir en un ascensor, sino que a más empieza a dudar de sí mismo y de su capacidad para resolverse en la vida. De ahí que hablemos de: MIEDO EVITADO, MIEDO INCREMENTADO.

Para superar tu Miedo empieza por dejar de evitarlo siguiendo las siguientes pautas:

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