Causas del TOC. La responsabilidad excesiva

Causas del TOC
Aunque padecer TOC tiene una importante base genética y neurobiológica, también influyen factores ambientales, como la transmisión de padres a hijos de sus «manías».
– Carolina Blanco –

Aunque diferentes estudios han demostrado el componente genético y neurobiológico que hay detrás de sufrir un TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) con un 20% de presencia dentro de la misma familia, existe un alto porcentaje que no se explica más que por los factores ambientales que condicionan la vida y la personalidad de cada uno de nosotros.

Es decir, de alguna forma la persona “aprende” a gestionar su ansiedad y sus inseguridades a través de estos rituales obsesivos-compulsivos tan invalidantes. Por tanto, no nos cabe más que pensar que éstos han sido aprendidos en la familia de origen de la persona o en su entorno más próximo y que con ellos, se ha ido configurando esta personalidad rígida y obsesiva típica en el TOC.

En el artículo anterior os expliqué qué era el TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) y cuáles eran los tipos más comunes que veíamos en consulta. No obstante, en este artículo os quiero explicar en mayor detalle cuáles son las posibles causas del TOC. Quédate 5 minutos conmigo para descubrirlo y ayudarte a poder gestionar mejor tu situación.

 

La persona “aprende”...

A gestionar su ansiedad y sus inseguridades a través de estos rituales obsesivos-compulsivos tan invalidantes.

Causas genéticas del TOC

Los estudios llevados a cabo en familias y con gemelos, así como los estudios genéticos de asociación apoyan la hipótesis de que el TOC tiene un importante componente familiar y que los factores genéticos juegan un papel clave en la manifestación de este trastorno.

Es decir, el riesgo de tener el trastorno es mayor si existen familiares de primer grado que lo padecen, y va disminuyendo de manera progresiva en familiares de segundo y tercer grado. En estudios con gemelos, se ha comprobado que el riesgo familiar del TOC era principalmente atribuible a factores genéticos innatos y no tanto por factores ambientales (Mataix-Cols et al., 2013).

No obstante, existen pocos estudios que avalan todos estos resultados al ser el TOC un trastorno complejo del que se precisan muchos más estudios para conocer mejor sus causas y tratamiento.

  

Causas neurobiológicas del TOC

La mayoría de las alteraciones descritas en el apartado anterior están fundamentadas en un posible desequilibrio del sistema serotoninérgico. Es decir, las personas que sufren este trastorno muestran bajos niveles de serotonina y esto les produce respuestas inusuales sobreexcitando la activación en el córtex orbitofrontal (Mavrogiorgou, Enzi, Steinmann, Mulert, & Juckel, 2018). Por tanto, esta desregulación serotoninérgica parece que puede hacer aparecer y afianzar obsesiones recurrentes de cualquier tipo (limpieza, orden, control).

Por ello, los medicamentos que inhiben la recaptación de serotonina (ISRS) son la primera opción para el tratamiento del TOC (Murphy et al., 2013). No obstante, cabe señalar que el tratamiento farmacológico en la recaptación de serotonina ayuda a disminuir las obsesiones, pero no impide que éstas sigan apareciendo y limitando la vida de la persona.

La personas que sufren TOC

Muestran bajos niveles de serotonina y esto puede hacer aparecer y afianzar obsesiones recurrentes de cualquier tipo (limpieza, orden, control).

La Responsabilidad Excesiva

Respecto a los factores psicológicos los estudios avalan la existencia de diferentes componentes cognitivos (creencias) que fomentan la aparición del TOC. No obstante, nos vamos a detener en un de ellos por considerarlo clave en la aparición y mantenimiento de este tipo de trastorno: LA RESPONSABILIDAD EXCESIVA.

Con la responsabilidad excesiva nos referimos a la creencia que tiene la persona obsesivo-comprobadora de que el peligro que pueda suceder depende en exclusiva de ella por lo que se ve “obligada” a realizar una conducta o acción que NEUTRALICE (impida) que ocurra dicho peligro (obsesión o pensamiento intrusivo).

Es decir, la persona podría pensar: “Si no tengo cuidado puedo contaminarme y contagiar a otras personas causándoles enfermedades o incluso la muerte. Está en mis manos vigilar y hacer lo posible para que esto no suceda”.

Como consecuencia llevaría a cabo rituales de higiene extremistas y repetitivos (porqué solo está en sus manos impedir que le pase algo a otras personas y más si son sus seres queridos).

Por tanto, las personas que sufren TOC se caracterizan por manifestar una responsabilidad excesiva sobre los sucesos negativos que incluye 2 creencias limitantes:

  • Solo yo soy responsable de “este peligro”

  • Tengo el poder y la obligación de “evitar” que esto suceda.

Por ejemplo (interpretación intrusión):

“Una persona responsable no piensa este tipo de cosas. Si las pienso, es señal de que soy perversa y peligrosa, o de que estoy fuera de control. Si soy responsable (si tengo poder para causar o prevenir catástrofes), debo prevenirlas y evitar causarlas. Lo primero que tengo que hacer es no pensar esto”.

Lo que la persona no sabe es que precisamente la negación de estas obsesiones y la repetición de las compulsiones es lo que incrementa la aparición de dichos pensamientos intrusivos al incrementar enormemente la inseguridad y sensación de pérdida de control.

Causas de la Responsabilidad Excesiva

Aunque ya hemos hablado de los componentes genéticos y neurobiológicos del TOC es crucial poder hablar de las vivencias y aprendizajes que la persona incorpora a lo largo de su infancia y adolescencia y que diseñan su mapa mental y su sistema de creencias limitantes (posibles obsesiones).

Éstas son las posibles causas del desarrollo de una responsabilidad excesiva:

  • El aprendizaje de patrones obsesivos y “manías” de nuestros propios padres que incorporamos a nuestro repertorio de conductas de una forma totalmente inconsciente por simple observación de los mismos.

  • El desarrollo temprano de un amplio sentimiento de responsabilidad dirigido a estar alerta sobre las posibles amenazas que puedan producirse
    Este sentimiento es inducido por las personas y circunstancias significativas presentes durante la niñez  de los que se ha aprendido que “ser responsable” es bueno y esperado.
  • Educación con reglas de conducta y deberes extremos y rígidos.

  • Experiencias en la niñez en las que se desarrolla una especial sensibilidad a las ideas de responsabilidad como resultado de haber estado demasiado sobreprotegido (por ejemplo, sin que se le permita al niño que tome responsabilidad por sí mismo).
  • Un incidente específico en los que una acción u omisión de esta contribuyó a una desgracia, con graves consecuencias para uno mismo o para otros.

    La consecuencia es que la persona creyó que fue responsabilidad suya o que si “tiene el cuidado suficiente” eso no volverá a suceder.

Pide ayuda si crees estar sufriendo un TOC.

Recuerda que tu salud mental es primordial para vivir una vida plena y equilibrada.

Si crees que puedes estar sufriendo un TOC desde hace tiempo, no dudes en consultar con nosotros. Cualquier desajuste emocional o malestar mental genera un gran sufrimiento a la persona que la padece, llegando a sentir que pierde el control sobre su mente y cuerpo. Acudir a terapia te ayudará a entender y manejar tu dificultad con mayor facilidad. ¡Contáctanos!

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Acerca del Autor:

Mi nombres es Carolina soy Psicóloga y Coach. Gracias a mi experiencia y mi formación me he especializado en el Tratamiento para librar a las personas de la Ansiedad y ayudarles a recuperar la confianza en sí mismas en menos de 20 sesiones y a través de un MÉTODO PROPIO.

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