¿Quién se ha llevado mi Blackberry?

Nunca se termina de aprender a leer. Tal vez como nunca se termine de aprender a vivir.

Jose Luis Borges
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¿Quién se ha llevado mi Blackberry? es una divertida novela en la que vivimos, a través de la trascripción de su correo electrónico, el auge y caída de la carrera profesional de Martin Lukes, alto ejecutivo de la filial británica de una gran multinacional, a-b glöbâl. A lo largo de todo el libro acompañamos a Martin durante el año que dura su Programa Bronce de Coaching para Ejecutivos, en el que Pandora, su coach, le ayuda en mejorar y rendir un 22,5% más de sí mismo.

El texto está genialmente planteado utilizando mayormente los mensajes de correo electrónico enviados por el protagonista para contarnos el día a día de un directivo de una multinacional. Por el contenido de los mismos uno puede imaginar lo que ha escrito la otra parte, y cómo son las relaciones del fulano con el resto de compañeros de la empresa y sus más y sus menos con la familia, lo que lo convierte en un experimento entretenido para la imaginación.

También resulta genial la visión crítica, a modo de burla inmensa, con la que nos cuenta, desde el punto de vista del protagonista, un ególatra desmesurado, machista y directivo de altos vuelos, los tejemanejes de una gran corporación y de los valores morales, éticos y estéticos (espero que no de total actualidad y triste validez en la mayoría de las empresas del Mundo, en especial y por cercanía las españolas), que imperan en los pasillos de la compañía y en las mentes de aquellos que manejan las decisiones.

De: Martin Lukes

A: Jenny Lukes

Cariño, creo que no has entendido que se trata del mayor punto de inflexión en mi carrera hasta la fecha. Estoy seguro de que a tus padres no les importará; de todos modos no les caigo bien.

Las cuitas —desternillantes en muchas ocasiones para el lector— del protagonista se presentan a lo largo de un año, cuya justificación para esta arbitrariedad la encontramos en una asesoría a distancia contratada por él mismo con una experta en coaching y cuyo programa se limita a una serie de ejercicios fijados a principio de cada mes y al intercambio de correos electrónicos que ello implica. Especial mención merecen las respuestas de este “cretino ilustrado” a los ejercicios propuestos por la asesora. Si no fuese porque es un reflejo, creo que bastante acertado de la realidad, uno se preguntaría cómo demonios ha llegado un tipo como ese a un puesto de tanta relevancia.

Recomendamos este libro a cualquier persona puesto que su toque humorístico y su tipo de redacción lo hacen realmente entretenido, diríamos que incluso “adictivo” para el lector. No obstante, es un libro que todo directivo tendría que leer para que el mismo sirviera de reflexión y autocrítica: Si en algo te pareces a Martin Lukes por favor ¡huye de ello! .

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