Haciendo honor al nombre de nuestro sitio web, IlusionaME, empezaremos a escribir sobre la ilusión y sobretodo sobre el optimismo. La importancia que estos sentimientos tienen sobre la manera en que disfrutamos o padecemos nuestra vida es crucial también para lograr nuestros objetivos, retos, pequeñas o grandes ilusiones y en general todo aquello que hayamos decidido sea parte de nuestra vida.

Optimismo

[fusion_builder_container hundred_percent=”yes” overflow=”visible”][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_size=”” border_color=”” border_style=”solid” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”no” center_content=”no” min_height=”none”][quote align=”center” color=”#999999″]“Una actitud optimista nos coloca en una posición de poder respecto de nuestra propia vida. Nos permite liberar la fuerza y la energía necesarias que todos poseemos para enfrentarnos a nuestras limitaciones y a nuestros miedos. Nos permite encarar el dolor, la angustia y el sufrimiento de una manera responsable, creativa y alegre. Intentar ver la vida por su lado más positivo supone una maravillosa oportunidad para aventurarnos a conocernos, aceptarnos y amarnos desde la honestidad y la humildad” – El libro del Optimismo, Daniel Ramos.[/quote]

El Optimismo es más que un sentimiento, es un actitud ante la vida!

La importancia del Optimismo ha sido demostrada, por ejemplo, a partir de pruebas efectuadas por el psicólogo C.R. Snyder de la Universidad de Kansas, entre alumnos universitarios de Estados Unidos. En ese estudio se concluyó que el rendimiento académico universitario de un alumno depende más de la actitud de éste que de su Coeficiente Intelectual (C.I.). Así, vieron que los buenos resultados académicos eran obtenidos más por alumnos con una actitud positiva y optimista (evaluados a través de test especiales) que por alumnos con una buena nota en el S.A.T., un test con una elevada correlación con el Coeficiente Intelectual. El S.A.T. (Scholastic Aptitude Test) es el examen de aptitud escolar que realizan los estudiantes estadounidenses que acceden a la Universidad (el equivalente a la prueba de Selectividad en España).

Según Snyder, “los estudiantes con un alto nivel de expectativas se proponen objetivos elevados y saben lo que deben hacer para alcanzarlos. El único factor responsable del distinto rendimiento académico de estudiantes con similar aptitud intelectual parece ser su nivel de expectativas“.

Según Daniel Goleman y su libro, La Inteligencia Emocional, el optimismo y la esperanza impiden caer en la apatía, la desesperación o la depresión frente a las adversidades. Los pesimistas consideran que los contratiempos constituyen algo irremediable y reaccionan ante la adversidad asumiendo que no hay nada que ellos puedan hacer para que las cosas salgan mejor y, por tanto, no hacen nada para cambiar el problema, la buena noticia es que el pesimismo es una actitud y una forma de ver la vida por tanto es algo que podemos modificar a través del desarrollo y aprendizaje de herramientas que mejoren ante todo nuestra gestión emocional.

Goleman lo sintetiza de la siguiente forma: “Es la combinación entre talento razonable y la capacidad de perseverar ante el fracaso lo que conduce al éxito”. Esta última actitud es básica en lo que llama “inteligencia emocional” que, resumiendo, la define como la “capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales y, por último –pero no, por ello menos importante–, la capacidad de empatizar y confiar en los demás“.

Por tanto, podríamos decir que aquellas personas que han aprendido a desarrollar una aptitud optimista ante la vida son personas que favorecen su inteligencia emocional, su capacidad para enfrentarse de forma más resolutiva a los reverses que les otorga la vida y por tanto, gozan de una mayor probabilidad de éxito tanto en su vida personal como profesional y por ende, están más cerca de esa codiciada felicidad.

Pero qué sucede entonces con las personas pesimistas, ¿están abocadas al fracaso? ¿sólo cabe para ellas la resignación? ¿El Optimismo es un sentimiento o cualidad que solo han podido desarrollar unos cuantos privilegiados? Por supuesto la respuesta es no! Podemos aprender a ser optimistas! Podemos trabajar con nuestros pensamientos y nuestras creencias de tal manera que “eduquemos” a nuestro cerebro a interpretar la realidad de una forma más amable, más positiva, más optimista, en definitiva podemos aprender a ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío.

Recetas

 Infravalora tu Pesimismo:

– Primero de todo identifica qué tipo de valoración haces ante los sucesos que te acontecen ¿es mayoritariamente positiva o negativa?

– Para ello, puedes hacer un pequeño registro o diario de lo que te acontece en el día. Al lado de cada suceso anota la emoción o sentimiento que sentiste (enfadado, triste, alegre, decaído… etc.)

– Puntúa del 1 al 10 tu día

– Ahora ante cada sentimiento o pensamiento negativo pregúntate ¿si tuviera que pensar algo positivo de lo sucedido qué sería? Anota, cada pensamiento o sentimiento positivo que te surja de cada situación.

– Al finalizar lee todos los pensamientos o sentimientos positivos que elaboraste, ¿del 1 al 10 qué valoración haces ahora de tu día?

Aumenta tu Autoestima:

Al finalizar el día escribe una lista de todo lo positivo que hayas podido vivir en ese día, por muy insignificante que lo consideres como por ejemplo, “en la cafetería el camarero ha sido muy amable conmigo”. Una vez finalizado, puntúa del 1 al 10 tu día.

El objetivo de estos ejercicios es reencuadrar tus pensamientos negativos convirtiéndolos en algo positivo, es decir, educar a tu cerebro a ver el lado positivo de las cosas y por tanto a ser más optimista!

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