Conéctate con tu Niño Interior

Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día y que todavía existe dentro de nosotros. Ese niño entiende de momento mágicos – Paulo Coelho.

 

Con el pasar de los años nuestras experiencias y frustraciones nos encarcelan en un mundo de creencias que nos limitan en el tiempo. Estas creencias permiten que olvidemos nuestros sueños e ilusiones y que nos orientemos solo a conseguir aquello que es más fácil o conocido, convirtiendo nuestros sueños en meros objetivos racionales.

De pequeña no se cuántas veces llegué a escuchar de padres, abuelos, vecinos o profesores aquella famosa frase de “solo tienes pájaros en la cabeza”. No solo me la decían a mí, sino a cualquiera que quisiera lograr algo más allá de lo cotidiano, lo “normal”, lo asequible o mundano. Mensajes como éste o similares te coartaban y poco a poco empezabas a pensar que quizás aquellos sueños eran “simples tonterías de niños” imposibles de lograr.

Muchos de los adultos actuales fuimos condicionados por el miedo de nuestros padres a “destacar” a “arriesgar más allá de lo necesario”. Eran otros tiempos, nuestros padres vivían en una época donde el objetivo principal era que sus hijos tuvieran las necesidades básicas cubiertas así como poder ofrecerles la posibilidad de estudiar. Poco tiempo quedaba para la creatividad, para jugar con nosotros; sus  jornadas laborales eran extensivas, el agotamiento y la poca información que existía en esos momentos sobre la importancia de interactuar con los hijos hacía que la nutrición emocional no fuera quizás una prioridad.

Ahora, de adultos y viviendo en un mundo distinto tenemos el conocimiento y la oportunidad para hacer las cosas de una forma diferente pero ahora existen otros problemas. Las nuevas tecnologías, la importancia de nuestra individualidad (crecimiento personal, carrera profesional, mantenimiento físico, etc.) y nuestras creencias guardadas en nuestra mochila infantil impiden quizás que dediquemos el tiempo necesario a nuestros hijos.

¿Has olvidado el niño que fuiste y esto te impide conocer a tu niño interior? ¿Querrías saber cómo es el niño que habita en ti? Descúbrelo en el siguiente vídeo:

 

Recordar qué fuimos de pequeños y cuáles eran entonces nuestras necesidades nos puede servir de reflexión y así saber si actualmente damos a nuestros hijos lo mismo que era importante para nosotros de pequeños: tiempo y dedicación de sus padres.

  • Si no puedes pasar todo el tiempo que te gustaría con tus hijos no te preocupes demasiado, intenta sobretodo que el tiempo que paséis juntos sea intenso, dedíca toda tu atención en jugar con él/ella, hacer cosas que a él/ella le gustan y sobretodo que vea que disfrutas con ello.
  • Sonríe más. A veces las preocupaciones de “mayores” nos invaden y nos pasamos el tiempo que nos queda en casa con el ceño fruncido y quejándonos constantemente del cansancio o de ciertas situaciones desagradables. La queja no va a hacer que las mismas desaparezcan así que porqué no sonreír y ayudar así que el ambiente de tu hogar sea más cálido, distendido y agradable.
  • Cumple tus promesas. No prometas a tus hijos que vas a ir a verlos a un recital, al fútbol, actuación de colegio, a recogerlo, etc. si sabes que es difícil poder cumplir tu compromiso, no te comprometas.
  • Permítete ensuciarte y revolcare por el suelo con tus hijos aunque luego sea un doble trabajo de limpieza verás lo reconfortante que puede ser para ambos. Permítele ser un niño y sobretodo permítetelo ser a ti también.

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